Algunos contenidos para un sitio web de escritor

Ante todo, la web de un autor se concibe como un medio para que se le conozca un poco y se pueda saber qué escribe. Principalmente es una herramienta de marketing, no de publicación (*).

Un círculo gris alrededor de un planeta verde y azul con un bolígrafo azul delante; todo esto podría simbolizar los contenidos de un sitio web de escritor

Los distintos apartados que puede haber en un sitio web de escritor podrían ser los que siguen. Cada autor elegirá las secciones que estime más acordes a su caso. Estaría bien que si se incluye una sección que requiere estar al día se tenga el compromiso y tiempo de lograrlo.

  • Sección sobre nosotros (about), con una concisa biografía. Si la acompaña una imagen, mejor.

    • En España, quienes obtienen ganancias a través de Internet deben dar ciertos datos en un apartado similar.

  • Un medio de contacto entre autor y lectores. Si queremos facilitar un correo, que sea en un formato accesible y que evita el correo basura: <bla.bla (arroba) lo1que2sea3 (punto) com>.

    • Si vemos que quieren enviarnos algún regalito (como fanart), se puede pagar lo que en España llamamos un apartado de correos. Se trata de un número que corresponde a un casillero alquilado trimestral o anualmente en el edificio de Correos que elijamos. De esta forma, no damos la dirección postal de nuestro domicilio.

    • Como curiosidad que sería útil, un apartado de Report an Error or Typo, como el formulario de la web de Stephen King para avisar de un fallo o errata.

  • Un widget con las barras de progreso de las obras que se están escribiendo, con el número de palabras o el porcentaje.

  • Los enlaces a todas las plataformas donde están disponibles nuestros libros, con una imagen y si puede ser con previsualización (los textos publicados en Amazon se pueden insertar así). Habría que resaltar la obra más reciente.

    • Si queremos atraer visitantes a la web, por ejemplo vía SEO, parece razonable ofrecer una descripción única y jugosa de cada obra, es decir, no lo mismo que en las tiendas.
    • Existe la posibilidad de crear una página con dominio propio para cada obra o al menos para las importantes, aunque personalmente solo me lo plantearía esta inversión en caso de textos especiales.

    • Si a mayores de las regalías queremos recibir algo más de dinero por estar haciendo publicidad a nuestros textos, podemos hacernos afiliados en las principales tiendas y agregadores (es también una forma de rastrear ventas). Asimismo, podemos vender nuestras obras directamente desde nuestro sitio, rebajando un poco el precio para que nos lo compren a nosotros, sin intermediarios, aunque tendríamos que pagar los impuestos de la venta nosotros (sepamos que a cada cliente de la Unión Europea debe aplicársele el IVA de su país…; para más info al respecto: “EU VAT MOSS”).

    • Aquellos webmasters europeos que utilicemos una página para vender algo en ella directamente o apuntando a otra debemos preguntar al usuario si quiere habilitar o no ciertas cookies justo al entrar.

    • Si por un casual existen en algún establecimiento ejemplares firmados por el autor, los fans estarán encantados de saber dónde.

  • Una descarga gratuita de una parte de alguna obra o de aquella que estamos a punto de publicar, así como otro breve contenido exclusivo. Tampoco es necesario pasarse en este punto: si no recibimos apenas visitantes, nadie verá esos textos; si recibimos muchos visitantes, podrían estar dispuestos a pagar por el contenido. Es cierto que con estas obras en la web un agente o editor podrá ver cómo escribimos; ahora bien, lo más probable es que hayan llegado al sitio por referencias de algo publicado en otros lugares.

  • Algunos autores indican en su web quiénes son los profesionales que se encargan habitualmente de las diferentes etapas de autopublicación, por si otro escritor está interesado en contratar a ese especialista. Por ejemplo, J. A. Konrath en la parte derecha de su blog pone un enlace y breve descripción de quien corrige sus textos, crea sus portadas, maqueta y formatea sus libros, promociona sus obras o diseñó su web.

  • Se puede incluir una lista de suscripción, con la opción de borrarse en pocos clics. Eso sí, preguntar si interesa una vez se ha tenido tiempo para leer algo del contenido. Quienes se apunten recibirán un correo electrónico con la información que nosotros decidamos: otro libro en el mercado (new releases email list), textos exclusivos o las novedades de nuestro portal que elijamos (newsletter). Por anotarse muchos dan un bonus a cambio, como un relato breve no publicado o la entrada en un sorteo. Cumplamos y aclaremos siempre nuestra política de protección de datos.

    • Para instalar esta opción se puede contratar un plan gratuito o de pago de programas de marketing por correo electrónico como MailChimp (aunque…), aWeber o Constant Contact, que además de personalizar los mensajes permiten conocer ciertas estadísticas de las campañas (El email marketing recibido en Gmail). También existen plugins con estas funciones como Subscribe2 de WordPress. Hay, asimismo, herramientas responsivas tal que Paper.li, que da la posibilidad de crear y compartir un periódico propio con la información que consideremos oportuna de redes sociales o cualquier web con feeds.

  • Nuestro calendario actualizado con las ferias a las que iremos, un congreso en el que intervendremos o un taller que impartiremos.

  • Un concurso (de fanfiction o fanart, por ejemplo) o un sorteo de obras u otros objetos que puedan resultar atrayentes.

  • Un vídeo de presentación, una entrevista predefinida o book trailers.

  • Una relación con nuestras últimas lecturas (pudiendo escribir sus reseñas) o nuestro objetivo para ese mes/año.

  • Acceso al media kit.

  • Un blog, que se vaya a actualizar, claro.

Un sitio web de escritor debería ser un entorno coherente con la imagen del autor (género, personalidad), haberse ejecutado de una manera profesional y resultar útil para los lectores y quienes trabajen en el mundo editorial.

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