Una vez aprendí una palabra mientras soñaba

Estábamos de paseo en el recreo del instituto y, de repente, recordé un sueño que había tenido esa noche. Se lo expliqué intrigada a mis amigos: “En clase de francés, en el libro de ejercicios me fijé en que había un dibujo donde aparecía la palabra maravedí. No sabía lo que significaba, así que le pregunté a mi compañera qué era y me dijo que era una moneda. Fue raro. Tengo que buscar esa término”. Mis amigos me contestaron que efectivamente el maravedí es una moneda.

Esta moneda simboliza una curiosa manera para aprender palabras nuevasTiempo después encontré esa misma imagen de mi sueño, con la palabra maravedí, en el libro de Lengua y Literatura, en uno de esos temas finales que nunca llegaríamos a dar pero que seguro había h/ojeado durante el curso. Revisé la página en cuestión y en ningún lugar ponía el significado de maravedí. Si lo había aprendido, no había sido durante ese escáner inconsciente.

¿Nuestro inconsciente sabe más vocabulario?

Todavía sigo asombrándome hoy por este detalle. Es como si una parte de mí en su momento se hubiera quedado con la duda y otra parte de mí, que sí sabía el significado, no tuviera otro medio para comunicarse con mi yo consciente que un sueño.

Por cierto, es curioso que me pasara concretamente con el maravedí, una moneda que, según la RAE, era “efectiva unas veces y otras imaginaria“. ¡Y tanto!

El cerebro humano y mi yo del pasado me maravillan de vez en cuando con anécdotas como esta. Fabuloso.

A %d blogueros les gusta esto: