Dónde publicar un ebook y cómo venderlo

Hay varias opciones para poner un libro electrónico a disposición de cualquiera. En cuantos más lugares esté, se supone que más oportunidades de que encuentren la obra.

Para publicar un ebook las editoriales a menudo recurren a distribuidoras como Bookwire, Libranda, Odilo o Digital Books.

Los autores que autopublican y las editoriales pequeñas suelen publicar el libro electrónico por otras vías:

  1. Publicar en línea como documento genérico para acceso gratuito.

  2. Vender por cuenta propia.

  3. Vender a través de intermediario que gestiona impuestos.

    • Librerías digitales
    • Agregadores
    • Plataformas de suscripción

Visualizar una publicación digital online gratis

Si solo queremos que un documento muestre todas sus páginas, pasables como en la realidad, hay plataformas varias como issuuu o Flipsnack, adonde uno sube el archivo y se genera un enlace desde el que todo el mundo puede acceder, lo cual resulta muy útil en la enseñanza o el mundo empresarial. Pueden usarse para exponer la muestra (sample) del libro. Este concepto existe en versión programa como FlippingBook Publisher, que una vez creado ofrece un hipervínculo.

No olvidemos que también en las diversas comunidades de escritura y lectura cualquier usuario o solo los registrados pueden leer nuestras obras sin descarga ni coste alguno.

Si deseamos compartir gratuitamente un pdf, epub u otros existen páginas como Freeditorial.

Venta y descarga del ebook; el publicador tramita el impuesto por la venta

Con este sistema de venta de un ebook, el proceso suele conllevar la descarga del archivo. Es posible hacer paquetes de varias obras (bundle) o añadir algún tipo de extra interesante al archivo del libro. Consideremos que las adquisiciones por estos medios no se contabilizan en las librerías digitales, por lo que no se avanzan puestos en los tops. Además, a efectos estadísticos tampoco se tendrá en cuenta como libro a no ser que se adquiera un código ISBN, aunque no es necesario. Sería una parte de la publicación independiente que se denomina dark publishing, esos canales alternativos, a la sombra.

Si seleccionamos alguna de estas modalidades, como vendedores tendríamos ciertos deberes, tal que tramitar el impuesto sobre el consumo del libro electrónico.

Cuando se le vende un ebook a alguien de un país ajeno a la Unión Europea con gravamen a tal producto, se debe agregar el IVA del país en el que estamos afincados como vendedores. Por otra parte, desde el 1 de enero de 2015, cuando se trata de un consumidor de servicios electrónicos que reside en la Unión Europea, debe aplicarse la tasa según el Estado del comprador.

Se ha creado en cada país una ventanilla única para centralizar los pagos trimestrales de IVA a diversos países comunitarios, EU VAT MOSS (Mini One-Stop Shop), que en España gestiona la Agencia Tributaria. En este país, por ejemplo, el IVA de los ebooks que se descarguen es del 21 %, mientras que aquellos que están en un soporte físico, como una memoria USB o un CD, tributan el 4 %, al igual que los libros de papel.

Vender ebooks por mi cuenta

Estas son las principales opciones para vender ebooks sin una gran tienda que intermedie:

  • Publicar y vender el libro en nuestra web, lo cual implica ofrecer un servicio de atención al cliente:

    • Si tramitamos nosotros la transacción, el usuario buscará conectarse por un protocolo seguro o que tengamos un certificado SSL, un gestor de datos como Trust-e o un sello como el de Confianza Online.

    • Delegando la compra en alguna de estas plataformas (o de las mencionadas en el apartado siguiente), que en su mayoría pedirán crear una cuenta o insertar algún tipo de dato personal.

    • Vender el libro electrónico a través de los gestores de descargas digitales, muchas veces consideradas indie platforms. Se suele generar una página propia del producto, con más o menos elementos: portada, muestra, enviar al ereader… El autor o publicador solo deberá compartir el link, introducir el botón o insertar la página del producto en la web propia para que los lectores puedan comprar el ebook. La mayoría permiten varios formatos de libro electrónico y algunos ofrecen servicio de conversión. La disponibilidad del archivo es prácticamente inmediata. Sin embargo, la mayoría no compilan críticas ni muestran rankings.

      • PayHip  |  byeink |  SendOwl  |  tomely  | Sellfy  |  Gumroad  |  DPD  |  Payloadz  |  Selz

      • Existen otros sistemas más genéricos para crear tiendas online (Shopify) o carros de compra (E-junkie o Ecwid).

      • Los pagos acostumbran a ser instantáneos a la cuenta de PayPal o equivalente. Se cobra una comisión en cada compra o una cuota mensual. En el primer supuesto, recibimos de media en torno al 95 % del precio que estipulemos. Algunas de estas plataformas enlazadas arriba ayudan a gestionar los impuestos sobre el producto, pero no del todo (solo a compradores de la UE, por ejemplo). Normalmente dan la posibilidad de acceder a las estadísticas de venta e incluso almacenar los correos electrónicos de los clientes (¿protección de datos…?).

        • En unos cuantos gestores los lectores pueden pagar un capítulo o el texto completo mediante la difusión de la obra en medios sociales; también es común que el autor tenga la opción de hacer descuentos o gestionar cupones. Algunos ofrecen crear programas de afiliados.

Venta de un ebook con o sin descarga, el intermediario tramita el impuesto por la venta

Disquete que podría simbolizar que se va a publicar un ebookCon las diversas plataformas se acuerda una licencia de publicación no exclusiva, por lo que el autor es libre de publicar un ebook con varios (excepto si apuntamos el libro a KDP Select de Amazon). El sitio se queda con una parte (entre el 10 % y 70 % aproximadamente) con la que paga los impuestos por la venta, correspondiendo lo restante al escritor como regalías.

Muchas de estas empresas comercian tanto libros electrónicos como en papel y audiolibros.

En alguna no podremos incluir nuestra creación directamente porque piden ITIN o una dirección o cuenta extranjera.

En aquellas plataformas que se pueda, sería interesante plantearnos ofrecer el ebook en reserva (preorders) antes de su lanzamiento oficial, pues se supone una decisión positiva para la obra.

¿Este tipo de venta implica siempre descarga? No siempre, ya que algunas compañías permiten la lectura en línea y otras almacenan los libros en la nube y simplemente envían a los lectores una copia al dispositivo que indiquen.

No acostumbran a comprobar la identidad del autor o de quien se presenta como titular de derechos de un libro. Algunos piratas aprovechan para suplantar a escritores, subir libros ajenos y cobrar sus regalías. Por esto conviene buscar de vez en cuando dónde aparecen los libros a nuestro nombre y si está en una plataforma a la que  no lo hemos subido.

El hecho de que sean tiendas electrónicas nos permite conocer las estadísticas de descargas en tiempo real (cuáles se han prestado, vendido, devuelto o bajado gratis) y modificar en unas horas el precio o algún elemento como la portada o la descripción. Sin embargo, todavía estas tiendas pueden mejorar proporcionando al autor otros datos también útiles como el origen del tráfico, la tasa de conversión o la efectividad de las keywords.

Aquellos que piden número de páginas a la hora de introducir datos del libro se refieren a lo que equivaldría en la edición impresa. O, por ejemplo, Amazon calcula la longitud aproximada a partir del número de páginas pasadas en un Kindle usando ajustes que representan un libro físico.

No olvidemos insertar todos los enlaces a las plataformas en nuestro sitio web, así como tener en cuenta las diversas posibilidades de promoción. Algunos autores, para ayudar en la posición en los diferentes rankings, invierten algo de dinero comprando sus propias creaciones en determinado momento.

Las condiciones de cada tienda de ebooks

Debemos diferenciar entre las tiendas que venden al por menor o retailers y, por otro lado, los portales o agregadores que, además de publicar un ebook normalmente en su sitio web, lo distribuyen a diferentes librerías en línea. Algunos establecimientos digitales de momento no permiten subir directamente los libros electrónicos, siendo los agregadores la única vía de acceso a vender en ellos. Curiosamente no siempre se gana más regalías subiendo a una tienda uno mismo, a veces compensa más usar un tercero.

En cualquier caso, antes de nada, leamos los términos de uso para saber las peculiaridades de cada tienda, su información sobre derechos (ownership), impuestos (taxes), qué formatos aceptan, si nos prohíben hacer público cuánto hemos ganado o cuántos libros hemos vendido (cláusula probable), su política de DRM y si se puede eliminar la obra en cualquier momento, así como cuántos días tardaría en desaparecer de la librería.

En lo relativo a otros detalles de cada intermediario, miremos si los gastos de pago, como usar PayPal, cheque o cuenta bancaria, lo asume esa compañía o se le descontará al autor, para estudiar qué sitios nos compensan más. La subida efectiva del documento no se produce al instante, suele tardar unas cuantas horas como mínimo. Conviene considerar, asimismo, cuándo (mensualmente) y en qué condiciones dejan acceder a los ingresos, ya que la mayoría realizan los pagos a partir de un mínimo (25-50 dólares).

Analicemos bien sus categorías, etiquetas o palabras clave, cuántas podremos aplicar a nuestra obra y cómo está la competencia en ese grupo.

Siendo el ebook un producto, por cierto, diversas plataformas (Amazon, Kobo, Google) permiten que un cliente devuelva un libro electrónico si no está satisfecho con su calidad. Las librerías intentan que no se abuse, que no se aproveche esta posibilidad para leer un libro gratis o para piratearlo, si bien estas medidas no tranquilizan a ciertos autores. Otros escritores, sin embargo, no se alarman y consideran que este es un derecho de cualquier usuario, lectores digitales incluidos.

Principales sitios que permiten al autor publicar un ebook

A continuación, se enumeran algunas plataformas para autopublicar libros digitales: la empresa, cómo se denomina la tienda virtual en la que se podrán comprar y la aplicación o la sección para subir directamente los textos.

Sepamos que los lectores de ebooks suelen ser fieles a una librería digital y no andan cambiando de una a otra para cada nuevo libro.

Si hemos publicado un libro digital por separado y también lo incluimos en un box set o bundle, con otras obras (nuestras o de otros del mismo género), la plataforma verá repetido nuestro contenido y probablemente nos alerte al respecto. Tal vez bloqueen la creación más reciente hasta que podamos justificar que tenemos los derechos y hemos permitido esa segunda subida.

Principales agregadores de libros electrónicos

Las editoriales pequeñas y escritores autopublicados pueden enviar sus ebooks a un agregador (aggregator) para que los suba a diversas tiendas virtuales y bibliotecas, normalmente a cambio de una comisión o de una tarifa anual. Ahorran tiempo y centralizan en un solo escritorio las ventas en los diferentes minoristas.

A veces los agregadores son la única manera de estar en plataformas inaccesibles directamente o cuando no cumplimos ciertas condiciones de algunos retailers, por ejemplo al no residir en determinados países. Acostumbran a pedir algunos requisitos formales a la obra para adecuarse a las distintas librerías. La mayoría ofrecen servicios editoriales (portada, corrección, conversión de formatos) o enlazan a listas de profesionales.

Los enlaces siguientes envían a la página en la que los distintos agregadores indican con qué librerías están asociadas.

Subir un ebook a una plataforma de suscripción

También es recomendable publicar un ebook con las diversas plataformas de suscripción. Algunas indican en un apartado si aceptan libros autopublicados, como InkBok. A Scribd se puede entrar a través del agregador Smashwords, a Skoobe mediante BoD o ePubli y a 24symbols desde draft2digital. A Kindle Unlimited se accede inscribiendo el ebook a KDP Select de Amazon.

Mi perspectiva sobre dónde publicar un ebook

Cada editor o escritor que autopublica elegirá la modalidad de publicación digital que más le interese según dónde lea su audiencia y cuáles sean sus expectativas de beneficio.

Personalmente, la opción del intermediario que paga impuestos me parece menos farragosa y con más exposición aunque haya que renunciar a una parte de los beneficios. Por ejemplo, subiría un ebook a la Kindle Store (formato mobi) y, si viese que compensa más expandir a otras librerías y bibliotecas que lo que pueda ofrecer KDP Select, pondría el libro en los demás sitios (formato epub) a través de un agregador como Smashwords (opción de ISBN gratis), draft2digital o XinXii.

 

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