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Pagar a un profesional para cierto aspecto del libro

En el proceso de publicación de un libro nos veremos varias veces en la disyuntiva de hacer algo nosotros mismos o bien delegar la tarea en otra persona (outsourcing): labores de marketing, el diseño y gestión de la web, edición, corrección, traducción a una lengua no materna, creación de la portada, creación del libro electrónico, maquetación para la impresión, pre/post/producción del book trailer, la narración del audiolibro, programación de una aplicación o un asistente personal, un consultor o un coordinador editorial.

Por qué contratar a un profesional

En muchas de las fases, deberemos pagar a un especialista que ha estado cientos de horas formándose y que desempeñará la tarea con más eficiencia que nosotros (mejor resultado y menos tiempo invertido). Ese equipo que iremos creando nos aporta segundas opiniones, nuevas perspectivas. Sumando sus conocimientos, nuestro texto gana credibilidad y nosotros también. Recordemos que a los lectores les cobraremos tiempo y seguramente dinero, por lo que esperan un producto a la altura. Además, si otros hacen lo que saben, tendremos más tiempo libre para otros asuntos, incluyendo la escritura (al fin y al cabo, lo esencial son nuestras obras).

Emplear a alguien implica remunerar (con nuestros ahorros o el presupuesto de crowdfunding) y por no gastar estaremos tentados a hacerlo nosotros o a contactar con una persona con los servicios sospechosamente baratos. Sin embargo, no invertir doscientos euros en un momento dado, por ejemplo, puede conllevar que nuestro libro no resulte atractivo y no venda en absoluto o que incluso indigne a quien lo lea (críticas negativas que seguirán espantando lectores).

Detalles que considerar cuando se delega una tarea creativa

Una vez decidimos de qué aspectos se encargará un experto, sepamos que con cada compañía o freelancer debemos pactar por escrito aspectos como los plazos, el pago, las revisiones, las condiciones de rescisión y los derechos de autor. Con respecto a este último concepto, aclaremos:

Cómo y dónde encontrar especialistas

Tenemos varias opciones para dar con el mejor profesional:

  1. Contratar individualmente a cada empresa o autónomo, recomendados por conocidos o encontrándolos a través de motores de búsqueda o en directorios generales o especializados.

    Buscadores generales de freelancers:

    Directorios específicos del sector editorial:

  2. Encargar un paquete editorial a un agregador. Consiste en solicitar que editen o realicen la portada, maquetación, corrección o distribución de libros hablados. En este sistema, el autor no elige a la persona que hará el trabajo, de hecho ¿llega a saber quién es y su experiencia? Además, a la hora de diseñar la cubierta, ¿hay comunicación fluida entre el escritor y el profesional? Por estas dudas, no me decantaría por este servicio teniendo la libertad de la tipología anterior.

  3. Formar un equipo para el proyecto (castings): hay páginas donde uno describe lo que quiere publicar, los profesionales que necesita y otras cuestiones como el presupuesto; los expertos se van ofreciendo y/o el autor selecciona.

  4. Crowdsourcing de alguna de las etapas creativas, esto es, en las webs que se dedican a ello, decir qué se busca (folleto, logotipo, portada o el diseño web), cuánto se pagará y elegir la pieza ganadora entre las varias que proponen diferentes artistas. Surgen muchas opciones, pero pocas serán las que realmente acaben interesando. Cuanto más concreto se sea y más indicaciones se den, más nos gustarán los resultados.

En función de cuánto se quiera involucrar uno en el proceso (tiempo, supervisión), elegirá una opción u otra.

 

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