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Depósito legal de una obra (en España)

El depósito legal (D. L.) consiste en mandar a determinada entidad oficial algunas copias de una obra difundida en un país, destinada o no a la venta, para garantizar la preservación del patrimonio cultural y el acceso a él por parte de los ciudadanos.

Depósito de libros de la Biblioteca Nacional de España

El deposito legal en España

Cada país tiene su legislación al respecto y organismos que gestionan el proceso.

Según la Ley 23/2011, en España están obligados a tramitar el depósito legal los editores de las publicaciones en formato tangible (impresión, CD, DVD) que pretendan ser distribuidas o en su defecto los impresores, así como los productores de una creación audiovisual. Puede haber multas si no se realiza el depósito en estos casos. Por su parte, los libros publicados por impresión bajo demanda están exentos de este procedimiento.

Cómo compilar los textos digitales en España lo determina el Real Decreto aprobado el 10 de julio de 2015 que regula el Depósito Legal de las Publicaciones en Línea. Depende de los centros de conservación de cada región determinar qué sitios web y recursos electrónicos deben ser rastreados por sus robots; los editores de los contenidos en línea simplemente tendrán que hacer posible esta labor. En otros países puede ser diferente,  por ejemplo en Australia sí se hace depósito de los ebooks.

Tramitar el depósito legal

Si ponemos como ejemplo Galicia, el depósito legal de textos físicos se puede pedir gratuitamente en cualquiera de las oficinas que hay en Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra y Vigo, bien directamente o por teléfono (remitir impreso en este caso), cuando se esté a punto de proceder a la impresión. Al solicitante se le asignan unos dígitos que han de reflejarse en la forma física de la creación, concretamente en la página de los créditos. El número que corresponde a nuestra creación no varía aunque sean unos cuantos volúmenes o se trate de publicaciones seriadas. Después existe un plazo (prorrogable) de 60 días naturales para la impresión y entrega de los ejemplares (hasta cinco, según el tipo de obra), que se almacenarán en la Biblioteca Nacional, Biblioteca Provincial correspondiente y, en este caso, en el Centro Superior Bibliográfico de Galicia.

El depósito legal si autopublicas

En resumen, por lo que se entiende:

– Si imprime nuestro libro una editorial, se encargarán ellos de gestionar este proceso.

– Cuando se trata de información electrónica almacenada en un disco compacto, ha de realizar el depósito legal el editor o productor.

– Si imprimimos bajo demanda, en España no hace falta.

– Si como escritor que autopublica contratamos una imprenta tradicional, seguramente tengamos que tramitarlo nosotros (hablémoslo antes con el impresor).

– En caso de que sea una web o libro electrónico, no es preciso proceder al depósito legal, sino que, según el borrador de la ley española, serán los centros de conservación los que eligen qué obras digitales rastrear.

 

Este texto puede presentar errores. Consulta siempre la ley de tu país y a un profesional en la materia. 

 

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