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El identificador de los libros: el código ISBN

El International Standard Book Number o ISBN es un número de 13 cifras (hasta 2007 eran diez) creado para asignar a cada edición de un libro (tapa dura, tapa blanda, epub, mobi…) un código numérico que la identifique en su circulación en el mercado editorial. Se trata, pues, de un número comercial que no indica la calidad del contenido ni protege los derechos de autor. La utilización del código ISBN implica que una obra ya está publicada, por lo que no se podrá presentar a la mayoría de concursos y será (más) complicado encontrar agente o editorial que se interese por ella.

En cuanto al libro digital, el IDPF (International Digital Publishing Forum) recomienda incluir en sus metadatos un código de identificación universal, que puede ser bien los 13 dígitos del código ISBN o la combinación de 32 cifras de un UUID. Esta segunda opción no acostumbra ponerse en la página de créditos del libro, a diferencia del ISBN. La compañía BB eBooks ofrece gratis en su web un generador de metadatos en XML (para insertar en el epub o mobi) que atribuye un UUID a la obra.

En los libros de papel, el código ISBN debe estar impreso en la parte baja de la tapa trasera de la obra, encima del código de barras, y en la página en que se señalan los derechos de autor. Un código de barras EAN-13 es otra manera de expresar los datos de un producto para que sean entendidos al instante por ciertas máquinas (escáner). Si vamos a imprimir un libro, podemos acompañar los dígitos del ISBN con su forma en código de barras en la contracubierta. Existen diversas páginas y programas gratuitos para generarlos. En determinados países, como Canadá o Reino Unido, incluir código de barras es voluntario.

Solicitar el código ISBN

En algunos países el uso del ISBN es optativo. En España, el Real Decreto 2063/2008 sobre el ISBN deroga la obligatoriedad de consignar este dígito en las publicaciones. Sin embargo, este código es requerido en la práctica si esperamos vender el libro en una tienda física y en algunas digitales o que un texto impreso tenga hueco en una biblioteca.

Cada serie de dígitos está vinculada a una obra con unas características concretas, a una edición determinada, de manera que se necesita adquirir un ISBN distinto cuando haya cambios en el título, en las proporciones y materiales, en los contenidos textuales o su idioma de expresión, en los elementos multimedia o en el formato. Por tanto, como mínimo ha de pedirse un número para las copias impresas y otro para cada versión digital, por ejemplo, uno para mobi (conste que Amazon no lo requiere) y otro para epub, a no ser que los archivos vayan juntos en una sola descarga.

En ciertos Estados conseguirlo es gratis (véase Canadá), en otros deben pagarse ciertas tasas para obtenerlo, como en España, donde el precio oscila entre los 50 y 100 euros según el usuario que lo pide, la cantidad demandada o la urgencia.

Puede desearse un solo código o un grupo de ellos, como una decena, centena o millar; cuantos más se pidan, más baratos resultan. En la solicitud, deben introducirse datos bibliográficos básicos sobre el libro. Determinadas agencias nacionales (como la española) dan la posibilidad de gestionar datos ricos, que dan más información sobre el texto: palabras clave, descripciones varias o un extracto. El proceso de concesión dura unos días.

Una vez se concede, se asocia al nombre de esa persona (autor-editor) o entidad (editorial o institución que publica ocasionalmente). Suele ser intransferible.

El código ISBN cuando se autopublica

Si tramitamos nosotros el ISBN somos el editor, por lo que podemos negociar la venta con cualquier librería, aunque las grandes distribuidoras frecuentemente no aceptan en sus catálogos un texto con ISBN de autopublicación. Por cierto, al usar nuestro código propio, quedan los datos personales que proporcionemos a disposición de ciertas bases de datos.

Las plataformas de autopublicación tienen en cuenta el ISBN, si bien no para todas es requisito imprescindible. Algunas disponen un campo obligatorio para que insertemos uno y otras lo facilitan gratis, con descuento o lo cobran apareciendo a veces ellas como las editoras de nuestro documento (esto dificulta la estimación del número de obras autopublicadas en el mercado). Los dígitos que nos proporcionan estas tiendas online generalmente solo se pueden usar en esa librería.

Amazon otorga a sus productos, incluidos los libros, un código ASIN (Amazon Standard Identification Number). Cuando subimos obras con un ISBN propio, ese número será su ASIN. Tener un ISBN en Amazon permite que el usuario pueda previsualizar el interior del libro con Look Inside! Afirman en el informe de Author Earnings que el 30 % de los ebooks vendidos en Amazon.com en enero de 2015 no tenían ISBN.

Sea el mejor sistema posible o no, hasta el momento el ISBN ha sido el estándar. Si compensa pagar uno será decisión de quien autopublique: de su disponibilidad para trámites (aunque suele ser una gestión electrónica), su presupuesto y si le importa más o menos que su ebook aparezca como editado por una librería digital concreta que, a todo esto, podría no existir dentro de unos años.

Código ISBN gratis para libro electrónico e impreso

Ejemplo de no necesitar tramitar y pagar un ISBN para un libro autopublicado en dos formatos de ebook y en papel:

 

Enlace de interés: