Calcular el precio de un libro electrónico (o regalarlo)

Antes de comercializar un ebook, estudiemos bien si queremos un precio más o menos variable y qué cifra conviene en función de varios factores.

Reflexionemos:

  • ¿Nos importa más que nos lean o que compren el libro? Un superventas no es necesariamente el más (re)leído.

  • Un fan querrá leer las otras obras del autor.

  • ¿Preferimos unas monedas más o una crítica positiva que atraerá más lectores?

Elegir el precio de un ebook

En primer lugar, valoremos el esfuerzo realizado como autores y la inversión en la publicación (esto es, el tiempo, dinero y dificultad que supuso para el profesional que lo editó, corrigió, diseñó, tradujo…).

Por cierto, en lugar de los costes de impresión de una obra en papel, un libro electrónico ha de ser formateado. Cuando el ebook está compuesto primordialmente de texto, sin apenas contenido multimedia, su elaboración no resulta cara, por lo que esa creación virtual no debe costar mucho al lector y siempre menos que el equivalente en papel ¬¬. Otro asunto son las obras digitales con alardes técnicos geniales que requieren semanas de preparación.

Al vender un ebook, deberemos distinguir tres números:

  1. Descargas
  2. Ingresos generados
  3. De los ingresos, cada parte (como el autor) recibe un porcentaje, del que una vez descontados los gastos quedarán los beneficios

Las tiendas de ebooks y el mercado

Al igual que los distribuidores y libreros se quedan con una porción de las ventas de libros impresos, las tiendas virtuales también cobran una comisión. Algunas plataformas pagan un porcentaje de regalías según la cifra de venta que le asignemos a la obra, por ejemplo, en Amazon corresponde el 35 % o el 70 % de ganancias en cada unidad vendida en función del precio que le hayamos puesto.

Resulta oportuno analizar otros libros del género y cómo han funcionado sus ventas/críticas en virtud del precio.

Etiqueta de precio verde con una gomaCuando se marque un importe diferente por territorio, adaptémonos en lo posible a cada mercado y al poder adquisitivo de ese público potencial. Tengamos en cuenta si hay determinada crisis o depreciación (aunque por ahora esos datos no se conocen de manera inmediata).

La perspectiva del lector

Cada cifra despertará un sentimiento y actitud distintos en el lector. Alguna gente se niega a gastar más de cierta cantidad en un libro electrónico, mientras otra desconfía de aquellos que son una ganga. Es subjetivo, como todo, pero hay claras tendencias en un momento dado de que unos precios son más estimados que otros. Hace unos años gratis y los 99 céntimos eran la estrella y varios escritores pudieron crecer de ese modo. En 2014, los precios de más éxito fueron en ciertos mercados 2,99 y 3,99 dólares, el público sigue un poco más dispuesto a invertir en conocimiento que entretenimiento, continúa habiendo una relación longitud-precio y la posibilidad de reservar un libro antes de su lanzamiento ayuda.

Por ahora, todavía se espera que la obra de un autor independiente no esté al mismo precio que el que acostumbra poner una editorial, sino a uno menor. En paralelo, ciertas editoriales son reticentes a bajar los precios por miedo a que con ello el lector crea que el producto no es de buena calidad.

El precio de un ebook es flexible

Independientemente de la estrategia, los resultados no son inmediatos. Un ebook no caduca, así que no tiene por qué haber tanta prisa como con los impresos. Pasados ciertos meses, podemos analizar la evolución del libro y pensar en cambiar algún detalle que detectemos mejorable o simplemente por probar si vemos que no hay avances.

La tarifa elegida en cada plataforma no es inamovible, puede cambiarse y estar actualizada en unas horas. Experimentemos para encontrar el mejor número para nuestra obra. No obstante, si funciona el precio que tiene en cierto momento y las ventas son constantes, pensemos bien si conviene modificarlo, porque puede romper el ritmo y quizá sea difícil de recuperar.

A veces bajar el precio un poco, por ejemplo pasar de 8 a 6 euros, puede incrementar las ventas, de forma que se compensa el que haya menos beneficios por ejemplar. Pero también subir el precio, por ejemplo de 1 a 3 euros, puede dar la impresión de más calidad y hacer crecer las descargas y beneficios.

Regalar o rebajar un libro electrónico

Perder el miedo a ponerlo gratis (giveaways) o con descuento en algún momento puede significar:

  • Una oportunidad a nuestro libro que de otro modo no se habría logrado. Quizá se descargue y se tarde en leer (si es que lo abren…).

  • Si tiene descuento y hay más ventas, se subirán puestos en las listas y se obtendrá más visibilidad.

  • Generar críticas (aunque hay una tendencia a que sean más negativas cuando el libro les ha costado poco o nada, pues muchos bajan contenidos que realmente no les interesan)

  • Recomendaciones tanto humanas como algorítmicas que traerán a más lectores.

  • Entrar en diversas campañas de promoción.

A los usuarios de hoy les encantan los libros gratis. Según esta encuesta de la AIMC, el 72 % de los que respondieron se descargaron únicamente ebooks sin pagar.

¿Cómo ofrecer gratis un ebook?

Cada librería digital tiene su política sobre regalar ebooks. De una manera u otra, se suele poder establecer cero como precio. También está la opción de publicar en una comunidad de escritura o directamente en nuestro sitio web.

Existen herramientas como instaFreebie, donde se crea un enlace a la obra tras subir el archivo y fijar el número de descargas que permitimos y la fecha límite; los lectores que lo pidan reciben por email el libro en el formato que prefieran. Para regalar libros en un sitio WordPress está KingSumo.

Por su parte, NoiseTrade habilita la posibilidad de dejar una propina, si el lector lo desea. A cambio de la descarga requiere recabar datos de los usuarios como su correo electrónico y su código postal.

Se puede jugar con el precio y ofrecer tarjetas regalo (algunas tiendas como el agregador Smashwords tienen cupones). Igualmente, un “dos por uno” o un bundle o box set digital resulta atrayente, de modo que no temamos agrupar en un solo archivo varios textos.

La ley del precio fijo de los libros

Algunos países (México, Argentina, Francia o España, entre otros) tienen una ley del precio fijo para el libro (Fixed Book Price Agreement > FBPA) que fundamentalmente consiste en que quien publica determina un precio y todas las librerías deben venderlo más o menos a esa cantidad con el fin de garantizar un beneficio a todas las tiendas. Como señalan algunos, en la práctica los grupos grandes pueden tener ventaja igualmente por su capacidad para conseguir descuentos de las editoriales o para dejar gratis los gastos de envío.

El precio fijo en España

En el caso de la ley de libro española en vigor, que afecta a los libros en las lenguas oficiales, los minoristas pueden descontar de las obras únicamente hasta un 5 % del precio establecido por el editor “con independencia del lugar en que se realice la venta o del procedimiento u operador económico a través del cual se efectúa la transacción”, si bien hay excepciones (por ejemplo, no afecta a los libros de texto, a los que ya llevan cierto tiempo a la venta, a los usados ni a los descatalogados; por otro lado, a las bibliotecas o universidades se les puede rebajar un 15 %, así como el Día del Libro o en las ferias es posible quitar un 10 %). Curiosamente, el Estado sí considera libros a los ebooks en esta normativa, pero les aplica el impuesto más alto (IVA del 21 %) calificando su venta como una “prestación de servicios”.

Ya que la cifra ha de ser la misma para las diversas librerías en estas naciones, si un escritor que autopublica o una editorial desease modificar el precio para hacer un descuento tendría que hacerlo en todos los establecimientos, plataformas virtuales, gestores de descarga digitales o páginas web donde estuviera disponible la obra. Cuando el libro esté en Amazon y se haya elegido la opción del 70 %, lo aconsejable es activar primero el descuento en esta librería, pues en los términos y condiciones se accede a no poner el producto a menor precio en otros sitios.

Otras modalidades para pagar ebooks

Estas son algunas iniciativas recientes que van más allá de la venta directa fija:

  • Biblioeteca ha puesto en marcha Paga si te gusta, algo parecido a lo que hacen en OpenBooks.

  • En Leedona se podían autopublicar libros y leerlos tras aportar lo que uno crea justo. La donación mínima es 1 euro y se requiere dar eso para descargar un segundo libro.

  • Byeink da la opción de que los lectores adquieran un capítulo o una obra con el pago social, esto es, colgando un mensaje (personalizable por parte del autor) en Twitter o Facebook. De manera similar, si se comparte en redes sociales, en tomely hacen un descuento.

  • Por su parte, en Lektu utilizan, además del precio fijo, el pago social, paga si te gusta o la descarga gratuita, el pago dinámico, mediante el que el lector elige cuánto pagar de varios precios que se le ofrecen.

  • En TotalBooxValoBox cobran las páginas y los capítulos a medida que se van leyendo.

Por otro lado, en la industria del entretenimiento existe un nuevo modelo de consumo que lleva a nuevos comportamientos que requieren estrategias diferentes a las que se desplegaban hasta ahora: la lectura por suscripción, donde el precio de un libro no importa. Tras unos momentos iniciales de atracón indiscriminado, disponer de miles de libros a cambio de una mensualidad deja fuera de la ecuación el factor precio a la hora de elegir un texto y cobran importancia otros elementos como la calidad de las primeras páginas o la percepción que tiene el lector sobre ese título o autor (marca).

En los últimos años está también la posibilidad de poner en marcha una campaña de financiación para publicar un libro, esto es, los lectores son mecenas (crowdfunding) y pagan antes de que se publique la obra.

 

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