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Principales pasos para crear un libro electrónico


Habrá que seguir una serie de pasos y plantearse ciertos puntos al crear un ebook. Primero, una vez se dispone del contenido, se analiza cuáles son los formatos más adecuados según sus características, el público y lugar de venta. Después, se decide la manera más conveniente de crearlo según las habilidades, presupuesto y tiempo. Finalmente, se comprobará que funciona, una última corrección del texto y se subirá adonde se considere oportuno.

El contenido del ebook

El texto fuente que se quiere pasar a un libro electrónico será digital o no.

El formato de ebook apropiado

Para elaborar un libro electrónico hemos de identificar las características del manuscrito con el fin de disponer si el ebook ha de ser adaptable (epub, mobi) o estático (fixed layout, cba, pdf) y así elegir qué formatos le convienen.

Lo ideal es que nos decantemos por un tipo de archivo propio de los libros electrónicos (cuando el tipo de contenido y público lo permiten) y a poder ser más de uno, para que esté disponible en diversos dispositivos y en las principales plataformas a las que acuden los posibles lectores de ese texto. Por ejemplo, una novela yo la haría en epub 2 y mobi; un cómic lo compondría en un formato estático.

Cómo crear un ebook

Según los programas que se empleen, estos son los métodos principales de hacer un libro electrónico, de menos a más artesano:

Se use el camino que se use, de la misma manera que apenas aceptamos erratas y problemas de tinta en una obra impresa, no deberíamos compartir un libro electrónico que sea deficiente en formato.

En función de quién crea el libro electrónico, tendríamos dos opciones:

  1. Crear el ebook nosotros mismos, tras informarnos a través de tutoriales como los de eBOUND Canada, explicaciones como las de Paul Salvette o después de participar en algún curso sobre, al menos, el formato concreto que nos interesa.

    • En el caso de epub 2 y mobi, que se nos enseñe a componer de cero los archivos o a entenderlos, esto es, que se den nociones de HTML (contenido), CSS (apariencia) y XML (metadatos).

  2. Contratar a un profesional (formatter) que elabore el ebook sin errores. Esta posibilidad parece la más adecuada si no tenemos tiempo o interés por aprender el proceso de formateo. Preguntémonos: ¿nos compensa dedicar días a intentar hacerlo nosotros o es mejor pagarle a un experto y, mientras, nos dedicamos a otros asuntos? Existen cada vez más compañías especializadas, así como autónomos. Los honorarios variarán en virtud de las características del libro: dinámico o inmóvil, número de palabras, volumen de hipervínculos, cantidad de elementos audiovisuales… El precio mínimo son unos 50 euros.

En cuanto al flujo de trabajo, existe la posibilidad de partir de un archivo madre y generar los distintos formatos de ebook. Es común que, una vez hecho el EPUB, se parta de él para fabricar el MOBI. Más para expertos, con una interfaz por ahora poco amigable para neófitos, ya hay quien usa el single source y online publishing, por ser un sistema eficiente (menos horas necesarias) .

Particularidades del libro electrónico

Al igual que en el libro en papel, hay aspectos ortotipográficos que debe considerar quien crea el ebook, tanto en el nivel de las letras (microtipografía o composición tipográfica) como en cuanto a los bloques de texto (macrotipografía o maquetación).

>> Sobre tipografías

En lo relativo a la decoración del texto, algunos libros electrónicos incluyen fragmentos especiales como cartas, emails y mensajes que demandan un diseño diferenciable. A menudo se utiliza una viñeta (vignette) para adornar y separar las secciones. También se pone en ocasiones la primera letra de cada capítulo caída (drop caps); no es aconsejable insertarla como imagen en cuanto a accesibilidad (que llegue a personas con trastornos de visión). Cuando el contenido es adaptable, el público normalmente prefiere que no especifiquemos una fuente de letra, de ese modo puede seleccionar la que más le guste dentro de las varias que ofrece el dispositivo en el que lee.

Si deseamos que el texto se reproduzca sin demoras o fallos de carga, ha de haber divisiones en él, sea con etiquetas de encabezado (h1, h2) o, más recomendable si es posible, creando para cada una un archivo html (de hasta 150 kB), por ejemplo uno para cada capítulo. Por cierto, en cada descarga, librerías digitales como Amazon restan de las regalías del autor/editor unos céntimos por cada megabyte que pese el ebook cuando se ha elegido la opción de regalías del 70 %. Este es otro motivo también para que las imágenes vayan comprimidas y en el formato que más conviene para su reproducción decente en pantallas.

Junto a los diversos archivos insertaremos uno en XML denominado metadatos con cuanta información actualizada sea posible sobre las características del libro (título y subtítulo, tipo de historia o pieza de no ficción, génerosinopsis varias, tema, el código ISBN que a su vez incluye todo esto, idioma, portada e incluso un extracto), los nombres de las personas involucradas en su creación y el público al que se dirige. Los buscadores (generales y de las tiendas virtuales) leen estos datos, así que una adecuada descripción posicionará la obra donde le corresponde. 

>> Más detalles sobre metadatos y algún ejemplo

La tabla de contenidos (ToC) en HMTL que pide por ejemplo Amazon se puede relegar al final del texto para que en la muestra gratuita se ofrezca bastante del texto y el lector evalúe si le interesa o no, aunque la mencionada plataforma recomienda que se ponga al inicio. En este sentido, en las antologías, libros con creaciones de varios autores, obras de cocina o no ficción en general es mejor que esta enumeración en HTML con enlaces vaya al principio, pues así el usuario tiene la opción de conocer con claridad el contenido o saltar al apartado que quiere. Como se explica aquí, para que no ocupen demasiado si van al comienzo, los elementos de la ToC pueden agruparse en un bloque como este de simples números o este otro más elaborado.

A todo esto, todos los links del ebook requieren cuidado (¡que funcionen!). Ah, si ponemos enlace a nuestros propios libros en una tienda, planteémonos que sean de afiliados.

Es más conveniente que los nombres de los archivos no tengan espacios entre palabras: capitulo2_barquito_blanco.jpg. Y, supongo, tampoco es ideal utilizar caracteres lingüísticos específicos, como la eñe.

Probar el libro electrónico

Para comprobar que un ebook es correcto formalmente y que será aceptado en las diferentes plataformas o aparatos, hay varias webs o programas que lo pueden examinar. Desde servicios genéricos privados como EbookFlightDeck (analiza si el archivo será aceptado en las tiendas de ebooks) a específicos como los de epub, formato para el que existe un validador en línea del IDPF (International Digital Publishing Forum) o el software epubcheck.

Ahora bien, que un conjunto de archivos esté validado significa que carece de errores en lo descrito con sus lenguajes siguiendo los estándares, lo cual no quiere decir que haya un texto y un diseño reproducidos adecuadamente en los aparatos que correspondan.

>> Validación automática, validación manual

Cuando lo tengamos terminado, hay que darle una última revisión para atrapar algún fallo lingüístico escurridizo y controlar cómo funciona el ebook (vínculos, imágenes, márgenes…). Los profesionales suelen verificar que todo se despliega correctamente en diversos dispositivos abriendo el libro electrónico con programas de lectura generales (Adobe Digital Editions) y/o con software especializado en probar ebooks como Kindle Previewerepubtest (epub 3) o Book Proofer (fixed layout).

>> Empresas que trabajan con el formato de Amazon

Cabe tener en cuenta que se está lejos de la estandarización de formatos y el tamaño de las pantallas en que se leen los ebooks puede ir desde las 3 pulgadas hasta… bueno, el monitor más grande del mercado.

Publicar el ebook

Sepamos que las tiendas donde se puede publicar un libro electrónico (iBookstore, Google Play, etc.) disponen de una guía de requisitos para sus archivos.

Al subirlo a las librerías, tendremos que marcar si llevan DRM o no. Esta decisión no se puede rectificar en algunas tiendas una vez se ha determinado que sí, como en Amazon, mientras que en otras esta tecnología se inserta obligatoriamente.

 

Por si os hace falta, sabed que los desarrolladores de ebooks intercambian dudas y soluciones en el hashtag de Twitter #eprdctn (> eproduction). Los creadores de libros electrónicos norteamericanos se reunieron, al menos una vez, en la conferencia #ebookcraft (tiene cuenta homónima). En este documento hay un calendario de charlas programadas entre profesionales. En el ámbito español, los interesados en la edición digital se reúnen en #ebookspain, que también tuvo su conferencia.

 

Enlaces de interés: