Las críticas son necesarias para el libro (y su autor)

Antes de exponer nuestra creación, asumamos que, estadísticamente, le va a gustar a poca gente, incluso aunque se convierta en un superventas. Ningún texto o escritor ha sido unánimemente aclamado. Cada artista tiene su público y nosotros deberemos encontrar el nuestro. La crítica es inevitable y en principio no se dirige al autor, sino a otros lectores o a uno mismo.

Por cierto, en este y otros artículos las uso como si fueran sinónimos, pero la crítica y la reseña de un libro son diferentes en contenido, forma y público.

Prepararse para las críticas

De entre todos nuestros lectores, solo una parte va a opinar (el porcentaje de feedback varía en virtud del género, retailer, precio o tipo de público). Lo comprobaréis cuando comparéis las descargas/ventas con el número de comentarios. Como ejemplo, pensad en un éxito reciente que sepáis que estuvo en libro electrónico desde su lanzamiento y fijaos en cuánta gente ha dejado su impresión en la principal tienda virtual: ¿únicamente lo han adquirido esas 5.000 personas que lo han puntuado?

El número de críticas en las tiendas virtuales sí da una idea de si se ha vendido poco o bastante. Se supone que cuantas más reviews se tengan más atención se le prestará al producto.

Escribir o no una review

Respetemos el derecho de los demás tanto a comentar en plan positivo o negativo como a no compartir su parecer.

Por un lado, hay varios motivos por los que escribir una review si el libro no te ha gustado. Si los escritores tienen derecho a escribir un mal libro, los lectores tienen derecho a opinar al respecto. Además, componer una crítica negativa tiene un efecto catártico, puede ser divertido y los usuarios leen más estas que las positivas.

Por otro lado, no tener nada nuevo o bueno que decir es una razón legítima por la que alguien se reserva su valoración sobre un libro, especialmente si va a perjudicar con su veredicto a su escritor favorito o a uno independiente (mientras que pocos tienen reparo en juzgar que cierto autor famoso o éxito de ventas es mala literatura o que el trabajo de tal editorial ha sido una decepción). Otros sencillamente no quieren perder más tiempo por una obra que no les ha gustado. Eso sí, es una pena que la gente se cohíba por vergüenza, cuando no se siente con autoridad o conocimiento suficiente o bien por lo que van a responder otros lectores de su opinión a contracorriente.

Por estos y otros motivos, algunas obras puede que tengan una nota alta que no refleja la media de evaluación real de sus consumidores.

Teóricamente, lo importante de la reseña de un libro es que esté argumentada, de modo que resulte útil a otros lectores para saber si esa creación va con ellos. Como añadido, el autor puede aprender de lo que le resaltan.

Consideremos que muchas reviews se sustentan en lo que Derek Murphy llama gustos y aversiones universales, es decir, a quien opina le agrada o desagrada cierto componente en cualquier relato y si lo encuentra en tal libro, lo adorará o detestará; es algo subjetivo ajeno a la obra.

Reaccionar a las críticas a nuestra obra

Sea cual sea el motivo, si han odiado nuestro libro, dolerá y tenderemos a darle demasiada importancia. Sepamos que ese elemento denostado puede ser precisamente lo que les gusta a otros y que toda opinión es publicidad. No dejemos de ofrecer nuestro texto tras una reseña desalentadora, ya que la siguiente crítica puede ser un “¡genial!”. Esperemos a que nuestro público dé con el texto y se manifieste.

En ocasiones puede ser tentador, pero no deberíamos responder a las reseñas, ni positivas ni  negativas, y menos de malas maneras. Condicionaríamos a los siguientes que deseen comentar. Si hay un trol, no lo alimentemos (serán ignorados) ni nos inmutemos por los insultos (podemos reportarlos, aunque seguramente los moderarán). Parece educado, sin embargo, agradecer en privado la valoración de un book blogger o similar.

Parémonos a pensar un momento: si analizáramos nuestras obras como lectores, ¿de verdad les daríamos la máxima nota o nos medimos bastante al dar sobresalientes? Al comprender esto, los notables saben mejor ^^.

Saber qué le gusta y qué no al público es una información más con la que contamos cuando escribimos el siguiente libro, pero habría que evitar que las críticas lleguen a condicionar nuestra futura creación.

Las reseñas de un libro como sello de calidad

Sin duda, es más valioso el parecer de otra persona sobre un libro que el de su autor. Además de lo comentado boca a oreja (word of mouth), las críticas a una obra en la red son una demostración social de su impacto (social proof) y por tanto primordiales para que otros decidan adquirirla.

Un texto sin una review puede considerarse en desventaja con relación a otro que sí tiene opinión, si bien quizá no favorezca que muestre una sola y sea más de un notable… y, aunque las negativas dan realismo, una única nota baja puede ser fatal. Menudo lío.

Críticas espontáneas

Hay valoraciones y puntuaciones de obras en sus correspondientes librerías digitales. Muchas de ellas las deja el usuario porque quiere, en ocasiones debiendo estar registrado —apareciendo el nombre real o un seudónimo— y otras veces se permite un juicio anónimo. En este sentido, en bastantes plataformas se puede escribir una reseña sin haber comprado la creación en ellas (iBookstore). En algunas, como Amazon, no obstante, los internautas ven una indicación cuando el crítico realmente ha adquirido el documento a través de ese vendedor (otra cosa es que lo haya leído o terminado); las opiniones con esta característica, más recientes y con más votos útiles tienen más peso que las que no. En Smashwords se señala además cuánto tiempo pasó desde la compra (reviewed within a month of purchase).

Libro azul sobre cinco estrellas, de las que están iluminadas cuatro; representa la nota global en la reseña de un libroEn estas tiendas, suele haber cinco grados de notas, representados con estrellas. Lo ideal para quien publica y para el lector que busca un contenido de garantías es que entre las opiniones abunden las positivas (5 y 4 estrellas), seguidas en número de las regulares (3 estrellas) y por último de unas cuantas, menos, negativas (2 y 1 estrellas). Esta distribución alguno la ha denominado la curva mágica de las reseñas.

En algunos casos, un usuario puede votar si la opinión de otro ha resultado útil o no, hecho que da al redactor más (rebatible) credibilidad en sus comentarios.

Amazon invita a ciertos críticos con muchas intervenciones consideradas provechosas (most trusted reviewers) a su programa Vine, mediante el que reciben productos gratuitos, a veces antes de su lanzamiento, para dejar una opinión durante el mes siguiente y seguir orientando a los demás clientes potenciales. Se les puede reconocer por un distintivo que indica que son una Vine Voice (su badge). Con respecto a la utilidad de las críticas en Amazon, aquellas más avaladas por los usuarios se destacan en la primera página. Puede pasar que un libro con mayoría de reseñas sobresalientes tenga como principal opinión una negativa debido a su número de votos útiles; esto traerá sus consecuencias.

En el caso de las opiniones en Amazon, debemos saber que cada país es independiente, por lo tanto si compartimos nuestro punto de vista en Amazon España no se publicará en el Amazon de Francia o Japón a no ser que lo hagamos manualmente. Tengamos en cuenta que este sitio considera como negativa una crítica en la que se califica el libro con 3 de 5 estrellas. Por cierto, esta compañía tiene en fase beta un sistema de menú desplegables para guiar con preguntar a los usuarios que van a dejar su opinión sobre un libro, de forma que evalúen con algún adjetivo la narración, argumento o personajes.

Con frecuencia, los blogueros comentan libros con los que se han topado o comprado. En otras ocasiones, piden un ejemplar a las editoriales para la crítica, así que estas, a menudo, se encuentran con innumerables peticiones.

Además de espacios como el tumblr SubwayBookReview, existen aplicaciones y sitios dedicados a sugerir lecturas a sus usuarios y donde a menudo cada uno crea su estantería o grupo y/u opina sobre escritos. También se pueden utilizar para conseguir beta readers entre los lectores. Se conocen como comunidades de catalogación social  o book recommendation platforms:

Alguien con influencia tal vez decida comentar en los medios o redes sociales que adora u odia determinado libro y eso llegará a su audiencia, si bien la posibilidad de que esto ocurra sin más es ínfima.

Solicitar la reseña de un libro

El sitio más efectivo para pedir una opinión es al final de la propia obra. Recordarle brevemente al lector que puede comentar hará que muchos que no habían pensado en ello se animen. En las aplicaciones Kindle al terminar un ebook se incluye un apartado “Antes de irte…”, cuya primera opción será “Escribe una valoración sobre este libro”, conectada a la plataforma.

Otra manera directa es decirlo en nuestra plataforma o redes sociales. Si ofrecemos un incentivo, quizá tengamos buena respuesta.

Para lograr un respaldo (endorsement) a nuestro texto con una cita favorable y este gane cierta credibilidad, es posible contactar con un autor relativamente conocido en ese género, un crítico, un periodista, un famoso o un experto en ese tema.

Tal recomendación se coloca más comúnmente en el exterior del libro impreso (cubierta y, sobre todo, contracubierta) o en cada descripción de la obra en las diversas plataformas digitales. En algunas tiendas de Amazon se citan en el apartado expreso Editorial Reviews (administrable desde Author Central) o en Detalles del producto. Se pueden incluir además en el kit de prensa, página personal e incluso en el book trailer.

Esta cita se suele pedir unas semanas antes de la publicación, facilitándoseles a estos lectores una versión de la obra no definitiva, conocida como ARC (Advance Reading Copy). De todas formas, las opiniones realmente se pueden insertar después de la publicación, por ejemplo en la versión impresa se añade o cambia la faja y ya está.

Algunos profesionales señalan en sus sitios web su política en relación con estas blurb requests, aclarando si prefieren que medie su agente o por qué medio prefieren recibir la copia. Otros no aceptan encargos de esta clase, por falta de tiempo o por considerarla una tarea delicada. Puede pasar que acepten leer el libro, pero rechacen escribir una crítica positiva después de leerlo… auch.

En cualquier caso, deberíamos pensar en personas que, por la razón que sea, estén conectadas a nuestra obra. Pongan donde se pongan, a algunos lectores y escritores estas citas no nos gustan.

>> Exceptions: the bunch of reviews in Ellen’s and Tina Fey’s book

Se da también la recomendación velada. Las editoriales o simplemente los escritores con contactos recurren en algún momento al poder de personas mediáticas para que con una mención, un retweet o una foto ayuden a promocionar la obra, recién lanzadas o a punto. Un comentario aparentemente natural sobre el libro de otro como “Empezando tal libro, de cierta persona” hará que muchos usuarios reparen en una creación o autor que desconocían.

>> Reseñar el texto de otro autor

Asimismo, está la opción de enviar los textos a medios de comunicación tradicionales (periódicos, revistas, suplementos) por si desean mencionarlos en su sección dedicada a las críticas o como novedades. Que conste que, por ahora, estos no tienen muy en cuenta a los ebooks ni los libros autopublicados.

Se han creado numerosos blogs y webs sobre libros (book blogs and review sites) donde los colaboradores comparten sus reseñas, de modo que son otra vía para atraer público. A algunos blogueros les puede dar cosa pedir un ejemplar. Si vamos a solicitar que reseñen, antes de mandarles una copia (sí, gratis) hemos de molestarnos en conocer el sitio web: comprobar si sigue activo, si recibe obras, si nos gusta cómo enfocan sus opiniones y si lo que leen se ajusta a nuestra creación. Tiene sentido que den prioridad al texto de alguien cuyo nombre les suena por haber leído algún comentario en su blog o por redes sociales. Hay alguna web especializada en reviews de audiolibros, como AudioFile Magazine.

Sean medios en papel o digitales, la casa editorial o el autor deberían intentar asegurarse de que el receptor del texto podría estar de verdad interesado en leer esa obra y redactar una reseña (seguramente tenga bastantes libros pendientes). Escribir correos publicitarios o remitir copias sin ton ni son no parece aconsejable. Que alguien opine sobre un libro que no ha demandado parece más una excepción que la norma.

>> A ti, que pides que lea tu libro

Cada vez son más habituales las vídeo-recomendaciones, así que podemos aspirar a la reseña de un booktuber, al que le guste nuestro género y tenga unos cuantos suscriptores.

Para incentivar la popularidad de un texto, se pueden dar copias gratis sus primeras semanas de andadura y rebajar de vez en cuando el precio, si vemos que funciona. Claro que más lectura lleva habitualmente a más críticas e implica, por tanto, más probabilidades de opiniones no favorables.

Un poco en un punto medio entre la solicitud y el pago por las opiniones se sitúan los read-and-review programs de Read Freely, Story Cartel, Reading DealsChoosy Bookworm. Actúan de intermediarios entre autores y lectores que quieren leer de forma gratuita a cambio de una crítica sincera. Explican en Indies Unlimited que los escritores normalmente pagan algo a la web por las gestiones y, en el caso de Story Cartel, sufragan sorteos (tarjeta regalo, un e-reader) entre los lectores de una obra como incentivo extra para que pidan la copia para review.

Otra iniciativa sería abrir un hilo en un foro con sección para hablar de libros por si alguien quiere leer nuestra obra y dejar luego su parecer donde prefiera. Igualmente se podría intentar que algún club de lectura se anime con nuestro documento. Por otra parte, se han creado grupos de Facebook para encontrar personas que dejen su opinión, como el de Review Seekers, o de Google+.

Otra manera de encontrar críticos para un libro es buscar quiénes han hecho una review sobre otras obras del mismo género, por ejemplo, los usuarios con más valoración de las principales plataformas, como los top reviewers de cada tienda Amazon (que ofrezcan algún tipo de forma de contacto). Llevará su tiempo.

Estaría bien elaborar una lista o calendario para llevar un control de las reviews solicitadas, evitando así preguntárselo a alguien dos veces. Sea por adelantado o con la obra publicada, se trate de otros autores o lectores, comuniquémonos correctamente. Redactemos una carta o email personalizado y sigamos las instrucciones que acostumbran indicar. Siempre es mejor pegar en el cuerpo del correo que adjuntar. Enviar algo como un marcapáginas es un detalle, pero no influirá en que decidan escribir una crítica, y pasar de eso es casi un soborno que seguramente será contraproducente.

Seamos pacientes, pues muchos tienen lista de espera o sencillamente otros asuntos prioritarios. No siempre nos atenderán, aunque harán antes un hueco a quien conocen (por ejemplo de haber interactuado en Internet). Nadie asegura que vayan a escribir una review, es su decisión y basta que digan que no. Hemos de tener en cuenta que a veces no se expresan porque no les ha gustado. Invertirán tiempo y aprovecharemos su respeto en nuestro beneficio, así que seamos agradecidos con un mensaje privado.

Críticas de pago

Explica Jane Friedman que algunas publicaciones de relativo prestigio (trade book reviews) a cambio de dinero dan hueco a ciertos libros que, de otro modo, por la saturación del mercado o una solicitud tardía, no se plantearían comentar. Asimismo, se están creando sitios específicos para paid reviews de obras autopublicadas.

Por su parte, existen empresas y particulares que cobran por dejar su opinión en las principales tiendas digitales. Estas reseñas compradas son una práctica mal vista por las propias librerías (las borrarán), los lectores y muchos profesionales del sector.

Cada uno deberá analizar la ética de cada acción y si cree que en su estrategia de marketing le puede aportar algo significativo.

Críticas irreales

Disimuladamente o no, una parte significativa de los comentarios encierra algún tipo de interés, aunque sean desfavorables. Los lectores son bastante avispados y, si se dan cuenta de que una opinión no es genuina, perjudicará la reputación del autor. El usuario recela especialmente si cuando se plantea descargar un libro solo hay un comentario o dos y el redactor está maravillado, porque piensan que conoce al escritor o es él mismo.

Algunas editoriales piden a empleados que voten positivamente sus libros y que estén pendientes de defender o desacreditar determinadas impresiones de los internautas, del mismo modo que, en ocasiones, quienes conocen a un autor o sus seguidores buscan desautorizar a quien señala algo negativo.

El público no puede detectar la honestidad de todas las valoraciones. Para ayudar a discernir la veracidad de las reseñas hay herramientas como Fakespot (como no fue diseñada para libros, su precisión es discutida, si bien los creadores la está ajustando; conviene destacar la nube que crea con los principales conceptos mencionados en las reviews).

Desde hace poco Amazon a veces impide publicar una opinión cuando, según sus datos, el usuario conoce al autor del libro, pero no siempre acierta, pues no es sencillo diferenciar un contacto puntual de una relación cercana; el usuario podría tomar ciertas medidas para que el algoritmo no se deduzca relación: no loguearse con la cuenta de Facebook ni en Amazon ni en GoodReads.

Seamos cautos y dejemos que la gente se exprese libremente. No pidamos a nuestros seres queridos que opinen, porque evidentemente ellos dirán que les gusta, se notará y ni siquiera nos aportará nada como crítica para mejorar. Tampoco parece aconsejable suplantar a nadie ni crear falsas identidades (sock puppet reviews).

>> Amazon files first-ever suit over fake product reviews, alleging sites sold fraudulent praise

Dudo que todas las opiniones falseadas sean siempre positivas, pues somos conscientes del mayor realismo que desprende una valoración baja o media en medio de una docena de buenas notas.

 

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