Tempo, competencia y futuro del ereader

E-reader con funda sobre una mesa en el campo

Los ereaders se dirigen a quienes leen mucho en digital, un porcentaje de ciudadanos por ahora minoritario en casi todas las sociedades.

Cuando los lectores de libros electrónicos empiezan a venderse en un país, muchos aficionados (de los abiertos a lo digital) compran uno al principio, lo cual lleva a unos primeros años de ventas en los que cada uno supera al anterior.

Una vez pasado el período de adopción de ese producto que antes nadie tenía, comienza el lógico estancamiento o descenso, momento en que se encuentran actualmente varios mercados del mundo desarrollado.

Después del boom, las ventas proceden de tres grupos que no pueden igualar las transacciones de los meses iniciales: lectores adultos que quedaban por apuntarse a la lectura digital, nuevos lectores (jóvenes) y propietarios de ereaders que deben renovar su modelo, más por necesidad que capricho (una caída o un adiós inexplicable).

Smartphones, Tablets Grew in Recent Years; Other Devices Declined or Stayed Flat

Los competidores del ereader

Además, los lectores ávidos tienen hoy otras opciones para esas tantas horas frente al ebook, como los móviles con pantallas de tinta electrónica (caso del Yotaphone o el InkPhone) o similares relojes inteligentes (Onyx e-ink smartwatch), aunque estos son menos prácticos para la lectura. Entre otras posibles alternativas, veo lejos un ereader de doble pantalla tal que el FlipBook pero sí me entusiasman inventos como las segundas pantallas de tinta electrónica.

Las fundas e-ink

Las inkcases, e-ink covers o second screens son fundas con una pantalla de tinta electrónica, bien delantera, interior (flip cover) o trasera, que se añaden al teléfono (grande, tipo phablet) y, ojalá, a la tableta. Para transmitir la información del dispositivo a su accesorio se recurriría a aplicaciones propias y/o Bluetooth.

Estos complementos presentan numerosos retos para desarrolladores e ingenieros (respuesta, materiales, batería) y parece utópico que los infinitos modelos de teléfonos y tabletas vayan a tener su funda particular o llegue a existir una universal, por no hablar del precio inicial de estas carcasas. La mayoría se encuentran en fase de desarrollo o recaudación de fondos o se han paralizado.

Suena atractiva la posibilidad de juntar ereader y móvil/tableta (concentración), no solo para los apasionados de la lectura, sino que sería una evolución útil para cualquiera que vaya a leer unos minutos en pantallas no recomendables para nuestros ojos.

El futuro del ereader

Puede ser que los ereaders como dispositivos independientes dedicados solo a la lectura vean muy reducido su mercado a corto plazo o que incluso desaparezcan tras una breve existencia en el mercado. La tecnología es plástica. Pase lo que pase, es probable que de algún modo, con componentes específicos o accesorios, se tendrá en cuenta a los aficionados a la lectura electrónica.

 

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