Twitter para escritores: recomendaciones y hashtags específicos

Logo de Twitter

Antes de apuntarnos, informémonos de en qué consiste Twitter. Si decidimos crear una cuenta, observemos ese universo durante unos días (aprendamos las convenciones para no desentonar) y preguntemos a nuestros conocidos sobre conceptos que no entendemos.

Quien decida apuntarse a esta red (recordemos que es opcional) abordará la tarea como guste.

A continuación se incluye otra visión personal más del tema como alguien que ha sido usuario de Twitter desde 2011 (no como experto en marketing ni autor con miles de ventas a través del pajarito azul).

Lo que yo (no) haría en Twitter

Como ya se ha comentado, Twitter es una plataforma de social networking, es decir, sirve para conocer a otras personas. Generalmente los escritores interactúan con otros profesionales del sector y con los lectores. Poco resultado dará si insistimos en vender nuestras obras en este sitio; para ello probemos mejor con los medios que llegan a las masas.

  • Que el nombre de usuario se base en el nuestro real o nuestro seudónimo, para que nos encuentren fácilmente si nos buscan.

    • Uno puede cambiarlo cuando quiera siempre y cuando no lo tenga otra persona (en este proceso todo permanecería igual: no se pierden seguidores, following ni tuits).

  • Tener una imagen de perfil nuestra, que no sea el huevo. Podemos personalizar también el encabezado y el fondo.

  • Poner algo en la biografía, en primera persona, por ejemplo qué tipo de libros escribimos, e introducir ahí un link principal, nuestro sitio web o el de nuestra editorial. ¿Hace falta decir que tenemos Facebook?

  • No voto por el followback porque sí, el “gracias por el RT” o el retuitear algo de esa persona solo en agradecimiento por haber retuiteado algo nuestro.

  • En otros tipos de comunicación sí, pero en Twitter normalmente no hace falta saludar ni despedirse.

  • Sigamos a quien nos interese, sea autor o lector. Y si descubrimos a los dos días que es un spammer o no nos gusta nada lo que publica, tenemos todo el derecho a prescindir de sus palabras en nuestra cronología. Esperamos que ellos hagan lo mismo (pese a que fastidie). A veces ambas personas se conocen, entonces pasa a ser una decisión delicada. Existe la posibilidad de poner a un usuario “en silencio”, así que aunque lo sigamos no veremos sus intervenciones.

  • Nuestra actividad debería ser variada (Tweets, retuits e interacciones), si bien limitada. De nuestro contenido se espera que parte sea sobre libros, pero también nos siguen para saber algo más de nosotros como personas.

    • Quienes le dan a seguir a un autor suelen haber leído su perfil, de manera que saben lo que ha escrito. Para los humanos que no han curioseado la biografía y para todos cuando hay lanzamientos, firmas de libros u ofertas, podemos comentar “Mi libro ya está disponible en tal plataforma + link” o “Descuento este fin de semana en mi libro en tal sitio”, pero a cuentagotas. Es suficiente para despertar la curiosidad de algún colega o lector, no hace falta decir “compra” ni repetirlo hasta la saciedad (para mí la promoción no consiste en tal cosa).

    • Es recomendable compartir en esta red las nuevas entradas en el blog, si se tiene, porque algunos seguidores entran a leerlas a través de Twitter.

    • ¿Se puede hablar de literatura en Twitter?

  • Intentemos no cometer errores ortotipográficos ni gramaticales.

    • Por cierto, según la RAE, en los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se puede emplear para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también a todos los individuos de la especie.

      • Así, en ciertos contextos, escritores puede referirse tanto a hombres como a mujeres que redactan, sin distinción. Por tanto, cuando se alude a un colectivo mixto, es un error técnico decir los escritores y las escritoras, por ir contra la ley de la economía expresiva, las y los escritores, ya que vulnera las normas de la gramática, así como lxs escritorxs o l@s escritor@s, puesto que, además de términos lingüísticamente incorrectos, complican la accesibilidad al texto (si el usuario está empleando un software que lea en voz alta, este no pronunciará esos vocablos de forma que sean comprensibles). Ahora bien, hay una filosofía intermedia para ser inclusivo y bastante natural.

  • Los mensajes directos que dan automáticamente la bienvenida a nuevos seguidores sobran siempre. Como mucho son reemplazables por una mención.

  • Los hashtags aumentan la repercusión de un tuit, aunque no habría que abusar y poner ocho en el mismo comentario (salvo por humor). Estos son algunos de los más usados por autores en inglés: 44 Essential Twitter Hashtags Every Author Should Know

    • En #eprdctn las personas que están creando un ebook plantean y resuelven dudas al respecto en inglés.

    • El debate sobre edición digital en España tiene lugar en #ebookspain.

    • En #queries se comentan detalles sobre solicitudes que reciben agentes y editores, en #querytip se dan consejos y en #askagent algunos agentes literarios y escritores conversan. Los publishers por su parte tienen #askeditor.

    • #MSWL significa ManuScript Wish List, etiqueta empleada por agentes y editores en sus mensajes sobre los géneros con los que trabajan o de los que en un momento dado buscan obras. Muchos de estos Tweets se compilan en mswishlist.com

  • Teóricamente el #FF de los escritores es los miércoles: #WW < Writer Wednesday (la verdad es que nunca lo vi usar).

  • Tengamos en cuenta de dónde son nuestros seguidores para elegir el mejor momento de tuitear. Por ejemplo, si la mayoría de nuestros lectores vive a miles de kilómetros podemos escribir los mensajes cuando supongamos que están despiertos.

  • Aunque por lo visto sí incrementa en ocasiones su alcance, pedir un retuit de contenido común no tiene mucho sentido (en Twitter cada uno decide lo que quiere compartir, no presionemos). Cuando se trata de algo importante, tampoco parece necesario decir “por favor RT”, ya que los usuarios saben cuándo se debe retuitear.

  • En lugar de links partidos, queda mejor usar enlaces cortos, sean personalizados o no. Para los vínculos a la página en Amazon, por ejemplo, existe BookLinker.

  • No entiendo para qué sirve apuntarse a sitios que nos dicen quién nos ha dejado de seguir y menos todavía que les demos permiso para que tuiteen de vez en cuando cuántos seguidores se tienen o pierden.

  • La herramienta BookVibe monitoriza de qué libros se habla en Twitter, útil no solo para lectores sino también para los autores.

  • Algunos programas de terceros (HootSuite) permiten programar tuits, a pesar de que no se me ocurre una razón por la que sea necesario para un autor.

  • No compremos seguidores, no son gente de verdad y si alguien no nos va a seguir porque tenemos 74 followers es un prejuicio que nosotros no podemos cambiar.

  • Ya sé que es obvio, pero no escribamos algo de lo que ya sabemos que nos vamos a arrepentir.

 

Todo esto es lo que yo intentaría/evitaría si fuera autor y decidiera utilizar una cuenta de Twitter para conocer otros creadores e interactuar con lectores (potenciales o reales). Es posible que haya escritores a quienes les funcione lo contrario, pero yo no los seguiría. Que cada uno actúe como considere más conveniente.

 

Enlaces de interés:

 

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