Las posibilidades del libro en formato aplicación

Un icono de una aplicación con un libro abierto en su interiorElaborar un libro-aplicación, storybook appbook app permite aprovechar la interactividad y usar casi sin límites los contenidos multimedia.

Un libro en formato aplicación suele emplearse para cuentos, historias no lineales, cómics, compilaciones de imágenes, citas o palabras (diccionarios). Algunos muestran dos opciones: leer uno mismo o que se nos narre el texto.

Más allá de los éxitos contados, como la aplicación de la Biblia en inglés descargada 200 millones de veces, parecen pocas las posibilidades de supervivencia para las empresas especializadas en producir estos contenidos y escasas las expectativas de rentabilidad de los impulsores de un libro en formato aplicación. Ahora bien, uno puede publicar una obra así por otros motivos.

Dónde encontrar un libro en formato aplicación

Estos productos se encuentran en una tienda de aplicaciones, concretamente en una categoría dedicada a los libros, donde se mezclan las lecturas interactivas con los diversos programas para leer (llamados también en inglés book apps). 

A tal escaparate de software se accede mediante una aplicación que viene por defecto en los dispositivos móviles o al entrar desde un navegador (caso de la Play Store) o desde un programa de ordenador (tal que la App Store). Las obras descargadas tendrán su propia carpeta e icono en nuestra lista de apps o escritorio.

Tengamos en cuenta que a algunos usuarios no les interesa instalar un programa que les servirá solo para consumir una única obra, por lo que aquellos que acostumbren descargarse libros en este formato preferirán que albergue varios textos (común en un libro-aplicación dirigido a niños).

Crear un libro-aplicación

Las aplicaciones las elabora un profesional o bien uno mismo. En el segundo supuesto, el autor será un entendido en la materia (usará por ejemplo Adobe PhoneGap Build) o, si no, puede recurrir a herramientas de interfaz sencilla (aplicaciones como Story2Go), algunas de las cuales se encargan de la distribución a las diferentes tiendas a cambio de una tarifa. Eso sí, la creatividad y la solución de errores seguramente variarán en función de la modalidad de creación de book app.

Cómo convertir el libro en una aplicación

El titular de los derechos digitales de un libro debe plantearse, al menos, los siguientes aspectos antes de decidirse a configurar un libro-apli:

  • ¿Su lectura necesita tanta interactividad o despliega tantas imágenes y sonidos como para diseñar software propio, que probablemente deberemos encargar a un experto en creación aplicaciones?

    • Si el material tiene posibilidades, a veces hay que reescribirlo para su adaptación al medio.

    • Siguiendo las recomendaciones de Digital Kid’s Author, al desarrollador ha de presentársele un brief de la aplicación: la estructura del libro, las opciones de navegación y las indicaciones creativas (inserción y coordinación de los elementos multimedia, si se resalta el texto al narrarse o un storyboard).

  • ¿Sería útil que la aplicación funcionase sin conexión a Internet? Algunos temas pueden demandarlo. Por ejemplo, al explorador, que no siempre tiene cobertura, le gusta poder acceder en cualquier situación a su guía sobre tipos de roca.

  • ¿Para qué sistemas operativos queremos que se configure: Android/Google, iOS/OSX/tvOS, Windows, Blackberry…? Conozcamos los requisitos para subir a las tiendas de aplicaciones correspondientes: ¿Especificaciones técnicas? ¿Cuánto cuesta? ¿Cuánto se tarda? ¿Términos y condiciones? Y preocupémonos en saber qué ocurrirá con el paso del tiempo y la caducidad de la versión que confeccionemos.

  • ¿Algo distingue a nuestro proyecto entre los miles de productos (videojuegos, herramientas) con los que comparte estantería digital? Sería preciso aprender marketing de este sector.

  • Como señalan en DBW, los clientes potenciales de los ebooks —planos o enriquecidos— esperan que valgan cierta cantidad y están dispuestos a pagar por ellos, ya que están familiarizados con los libros impresos, cuyo precio es bastante mayor. Sin embargo, en el ámbito de Internet los usuarios parecen estar más acostumbrados a lo gratis, por ello las aplicaciones deben tener un precio menor. A menudo se ofrecen sin coste las versiones básicas de las aplicaciones de libros, con el pago como opción para disfrutarlas al completo. ¿Compensa la inversión con nuestra previsión de beneficios?

  • ¿Quién posee los derechos de autor de cada componente del libro-aplicación y cuál es su licencia de uso?

Construir un libro en formato aplicación es un proceso con cierta complejidad, pero que puede dar lugar a una interesante experiencia del lector siempre y cuando el contenido se preste a este tipo de entorno y se adapte debidamente.

 

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