Qué son las falacias: definiciones, tipos, ejemplos

Las ciencias naturales y sociales formulan hipótesis sobre cómo funciona el mundo y las comprueban empíricamente. Por su parte, las ciencias formales (matemáticas, lógica, computación) trabajan con las ideas y analizan sus relaciones.

Las averiguaciones de las ciencias formales son aplicables dentro de su propia esfera formal y también dan consistencia a las teorías que las ciencias fácticas construyen acerca de la realidad (el conocimiento ha de ser coherente).

La lógica es una ciencia formal que se centra en determinar si un razonamiento se sostiene. Para ello, emplea diferentes normas y conceptos.

Fundamentos de la lógica

En lógica, cada oración declarativa transmite un juicio afirmativo o negativo conocido como enunciado o proposición (El ebook es un tipo de libro). Cuando el contenido se corresponde o no con la realidad, el enunciado es verdadero o falso. Las verdades universales que no hace falta probar se llaman axiomas.

Varias proposiciones pueden relacionarse en un argumento (o teorema). En este, hay unos enunciados denominados premisas o razones (antecedente) que implican un nuevo enunciado (consecuente), esto es, prueban una conclusión. Esta conexión entre proposiciones puede establecerse de forma válida o inválida, según las reglas lógicas de equivalencia, negación, asociación, disyunción o condicionales.

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Si un razonamiento está constituido por premisas verdaderas y la inferencia que lleva a la conclusión es correcta, se tratará de un argumento sólido.

Ejemplo de razonamiento:

  • Proposición 1 (premisa 1): Se conoce como editorial tradicional a quien paga a los autores cuyos textos publica.
  • Proposición 2 (premisa 2): Una entidad de autopublicación cobra a sus clientes por publicar sus obras.
  • Proposición 3 (conclusión): De este modo, quien pide dinero a los escritores noveles para publicar denominándose editorial no es una editorial tradicional, sino autopublicación encubierta.

Cuando en un razonamiento concreto se llega a una conclusión verdadera independientemente del valor de verdad de las premisas (verdadero o falso), se está ante una tautología. Es también una figura retórica vinculada a la redundancia y énfasis.

Las inferencias pueden ser deductivas (se aplica lo general a lo particular) o inductivas (a partir de lo concreto se generaliza). En este segundo caso (inducción), se cuenta con datos obtenidos mediante observación y, como siempre puede haber nuevos datos que hagan replanteárselo todo, la verdad de las premisas es probable, pero no absoluta.

En la práctica, un argumento se expresa de forma completa (silogismo) o bien se omite alguna de sus proposiciones (entimema). Este último estilo es habitual en las falacias.

Qué es una falacia

Una falacia es una inferencia en la que la conclusión no puede derivar de esas premisas, aunque dé la impresión de que sí. La situación inversa sucede en la paradoja, una relación de ideas que suena ilógica, pero que es correcta en su forma.

Las premisas o la conclusión de un razonamiento falaz no tienen por qué ser falsas. Es más, negar que una conclusión sea verdadera porque se llegó a ella a través de una falacia es un tipo de falacia (ad logicam).

Línea con piezas de puzzle azules de la que sale o entra una pieza con borde rojo

Las falacias se plantean de forma intencionada para manipular (sofisma) o no (paralogismo).

Ejemplo de falacia

  • Enunciado 1 (premisa 1): Algunos escritores planifican sus proyectos.
  • Enunciado 2 (premisa 2): Vosotros planificáis proyectos.
  • Enunciado 3 (conclusión): Por lo tanto, vosotros sois escritores.

Estas tres proposiciones podrían ser verdaderas, pero se ha llegado a la conclusión de manera errónea: según estas premisas, planificar proyectos no es ser escritor, sino que simplemente algunos escritores planifican y eso no hace que cualquiera que planifique sea escritor. Es una falacia formal.

La inferencia sí sería formalmente válida al decirse que (1) quien planifica proyectos se denomina escritor, (2) vosotros planificáis proyectos, (3) de ahí que se os pueda llamar escritores. Ahora bien, este argumento no es sólido porque la primera premisa no es verdadera (la esencia de ser escritor no es esa) y la segunda probablemente tampoco (no sé si planificáis ni a qué os dedicáis vosotros).

El razonamiento sólido sería afirmar que (1) planificar es una de las formas de afrontar la escritura de un libro, (2) J. K. Rowling se dedica a la escritura, (3) por lo que planificar las historias es una opción para que ella se organice al escribir un libro. Las premisas y conclusión son verdaderas y el tercer enunciado se deduce de los dos primeros.

Tipos de falacias

El error de razonamiento de las falacias formales se da porque se usa mal una regla lógica (de ahí que se llamen también contradictoriamente falacias lógicas). Las premisas se enmarañan de manera que sale una conclusión incorrecta (non sequitur), como en el ejemplo anterior u otros.

Por su parte, las falacias no formales, argumentativas o materiales fallan al no aportar las premisas adecuadas para llegar a esa conclusión. Las razones que se aportan en ese contexto son insuficientes, irrelevantes, emocionales… Son las más habituales al pensar o en diálogos y debates.

Definición de algunas falacias informales

He definido sintéticamente unas cuantas falacias (todas o casi todas no formales) y las he agrupado por conceptos e incluido entre paréntesis sus designaciones más comunes, bastantes en latín.

  • Los enunciados son incompatibles (inconsistencia).
  • Se vincula lo natural a lo moral.
  • En eventos aleatorios se cree que los resultados anteriores influyen en las probabilidades de las tentativas futuras.
  • Ante una inversión que probablemente no fructificará, se piensa que algún día habrá valido la pena el esfuerzo (pero es un costo irrecuperable) y no se abandona el proyecto.
  • Si bien existen varias opciones, se presentan solo dos entre las que elegir, a menudo muy dispares (una falsa dicotomía de blanco o negro), donde una puede ser una solución perfecta irreal (nirvana). Por otra parte, el punto medio no es una buena proposición per se.
  • Se apela a las emociones y el juicio acaba erróneamente condicionado por los posibles efectos (ad consequentiam): para confirmar un halago (ad superbiam), por gustarnos que fuese verdad (pensamiento ilusorio), para evitar cargar con una culpa o que el otro se sienta víctima, por compasión (ad misericordiam), envidia, intimidación (ad baculum) o miedo (in terrorem).
  • Se menciona un asunto que parece relacionado (cual espantapájaros) porque le es más sencillo de rebatir de forma hiperbólica o ridiculizando, desvía la conversación con otro tema (pista falsa), responde con datos irrelevantes para el caso (ignoratio elenchi) o se concluye algo que no parte de las premisas (perdiendo el punto).

Por que sí

  • Aunque no haya pruebas, se alude a que algo podría ser cierto (ad conditionallis), se afirma sin pruebas (gratuitamente) o incluso se ampara en que no hay evidencias de lo contrario (ad ignorantiam). En tal circunstancia, aun se espera que sean los demás quienes demuestren (se elude la carga de la prueba).
  • Califica un argumento de absurdo sin suficientes pruebas para refutar (ad lapidem).
  • Se llega equivocadamente a una conclusión, porque alguien no da la información requerida (ex silentio) al no saber los detalles o no querer/poder contestar.
  • Pese a que no se sustente con datos, aseverar un enunciado varias veces (ad nauseam) busca transmitir de forma tácita que debe de ser verdadero. Lo mismo cuando un argumento es complejo y largo (verbosium).

Pruebas y excepciones

  • Se elige de la realidad solo lo que interesa (sea una sola prueba anecdótica o varias, cherry picking, o verdades a medias) y hasta se distorsiona o fabrica la información (falsa atribución, cita fuera de contexto).
  • Una muestra escasa puede llevar a una generalización apresurada (secundum quid) o una generalización aplicarse erróneamente a un caso particular (accidente). Por otro lado, cuando un caso falla (moving the goalposts) o un caso particular contradice un enunciado, este se reformula para que el ejemplo no sea aplicable (-Ningún escocés hace eso. -Hay algunos que sí. -Nadie que sea escocés de verdad hace eso.). En este sentido, se puede puntualizar de partida en qué casos una generalización tiene efecto (acentuación). También puede estimarse que lo que es cierto para una parte lo es para el conjunto o viceversa (estereotipos).

¿Es lo mismo?

  • Se establece una falsa equivalencia entre dos elementos o se propone una analogía débil. En otros casos, se trata a dos elementos de igual forma, a pesar de que uno de ellos no merezca la misma consideración (falso equilibrio).
  • Los límites difusos entre dos elementos implica que se les califique de indistinguibles (ad continuum).
  • Se aferra a la etimología de un término en lugar de utilizar su acepción más reciente. Asimismo, una misma palabra se usa con significados diferentes en varias premisas (equívoco).

Depende

  • Se acepta o rechaza un razonamiento no por su solidez sino según sus orígenes (genética) o quien lo haya enunciado.
    • Se respalda a una autoridad (ad verecundiam / magister dixit / ad you tubium), al pobre (ad lazarum), la decisión del grupo al que pertenece o la supuesta opinión de la mayoría (ad populum). Con frecuencia un argumento se basa en que así ha de ser por tradición (ad antiquitatem), para estar/ir a la última moda (ad novitatem) o porque su precio indica más calidad.
    • Se desacredita por ser esa persona (ad hominem) o asociarla a lo que pensó/hizo un dictador, su alto poder adquisitivo (ad crumenam), no tener los suficientes conocimientos/experiencia (alegato especial) o atribuyéndosele hipocresía (tu quoque).

Por qué

  • La causa de algo no se identifica debidamente (non causa pro causa). Por ejemplo, se le asigna algo a una única causa (simple), cuando puede haber muchas más. O se reduce el argumento a una conexión circular (petitio principii) que lleva de la conclusión a la premisa, aunque podría haber más factores para demostrar. Otras veces, solo por su proximidad temporal, se valora que algo es causa de otra cosa, cuando no hay vinculación alguna (post hoc [ergo propter hoc]). En ocasiones, puede haber correlación, pero que sucedan casi al tiempo no conlleva que una sea causa o consecuencia directa de la otra (cum hoc ergo propter hoc). También es posible relacionar sin mucho fundamento varios eventos que acontecerán inevitablemente uno tras otro (una bola de nieve que va creciendo en una pendiente).

Conclusión

Estas son algunas de las bastantes falacias que podemos cometer al razonar. Hay unos cuantos sitios webs con ejemplos y explicaciones más desarrolladas.

Por cierto, he encontrado alguna falacia que no sé si cuadraba realmente, porque es típica en preguntas (plurium interrogationum consiste en formular un enunciado que además incluye una presuposición).

Espero que los párrafos anteriores sean verdaderos y mis inferencias válidas. Reconocer falacias nos permite pensar con más lógica e identificar a quienes también lo hacen. A veces es difícil debatir, pues algunas personas no están abiertas a revisar sus ideas. No obstante, al menos siempre podemos entender y señalar que algo es una falacia.

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